Los malos comentarios de viviendas de uso turístico

Todos los negocios hoy día están condicionados por los comentarios que dejan clientes. Positivos o negativos, siempre van a depender del estado de ánimo, carácter, y otros muchos factores subjetivos de la persona que pone el comentario; se deben leer muchos comentarios para poder hacerte una idea de cómo es el alojamiento, y aún así, llevarte sorpresas, buenas o malas.

Muchos de los comentarios van dirigidos a si el anfitrión nos trató bien o mal, su actitud, fallos, grandes o peqeuños, que cada uno considera más o menos importante, y un largo de etcétera de información, muchas veces poco relevante a la hora de hacerte una idea de lo que te vas a encontrar al legar al alojamiento que vas a alquilar.

Una forma de minimizar lo más posible los malos comentarios es intenatar evitar que los huéspedes se lleven sorpresas o se encuentren elementos que no se esperaban; por ello, una evaluación objetiva atendiendo a estándares de calidad preestablecidos y estrictos, darán al futuro inquilino una idea mucho más precisa de lo que se van a encontrar, evitando sorpresas desagradables o que el alojamiento no llegue a las espectativas (reales o falsas) que se hayan podido hacer.

Si el futuro huésped lee la valoración que proporciona SELLO ISVI o la categorización del alojamiento, sabrá de antemano lo que se va a encontrar, la calidad y el tipo de alojamiento al que va a ir, evitando sorpresas y mejorando la experiencia turística.

¿Por qué Sello ISVI puede minimizar las malas opiniones debidas a sorpresas o inexactitud de información?

Porque Sello ISVI ofrece, entre otras:

  • información real del alojamiento
  • la equipación real ajustada al número de plazas
  • el estado general objetivo
  • la valoración de calidad objetiva según el tipo de alojamiento
  • la veracidad en la información
  • la categoría del alojamiento

Esto no quiere decir que no se vayan a recibir comentarios más o menos negativos, pero sí se pueden rebatir con fundamento muchos de los comentarios negativos generados por falsas espectativas o por no ajustrse la realidad a lo que se ha publicitado (fotografías de marketing, desripciones muy exhuberantes, etc.) al tener una valoración y categorización objetiva, independiente y profesional como la que ofrece Sello ISVI.