Integración de VUT con Sello ISVI

¿Qué entendemos por vivienda de uso turístico? Pues bien, es toda propiedad (piso, chalet, apartamento) que el propietario pone en alquiler, bien de forma directa o indirecta a través de terceros, a cambio de un precio, por períodos de tiempo iguales o inferiores a 31 días.

Obviamente ésta tiene que cumplir una serie de condiciones técnicas y de calidad, disponer de cédula de habitabilidad; debe estar suficientemente amueblada y dotada de aparatos, utensilios y electrodomésticos básicos.

El alquiler turístico es un mercado que está en alza: el 81% de los arrendadores que alquilaron una vivienda para el turismo, asegura que obtiene más beneficios en comparación con el alquiler a largo plazo.

El atractivo de este tipo de alquileres es precisamente la alta rentabilidad, además de la rapidez y la facilidad con la que se alquilan (obviamente en unas zonas mejor que en otras y la demanda cada vez mayor que existe en el mercado).

La mayor parte de la vivienda de alquiler que se oferta son segundas residencias o pisos y casas que ya se tenían en propiedad. En su mayoría se trata de pisos o apartamentos (70%) , frente a un 10% que son casas o chalets.

Respecto a su ubicación, el 47% se ubica en el centro de las ciudades, frente a un 29% que están en zonas de playa, un 12% en las afueras o un 6% en barrios de moda.

En relación a las nacionalidades de los arrendatarios, un 62% afirma que alquila su vivienda fundamentalmente a españoles, frente a un 38% de extranjeros. En Cataluña, sin embargo, éstos datos son precisamente a la inversa.

Muchos propietarios no alquilan al turismo porque consideran que exige mucho tiempo y dedicación, o por la supuesta dificultad para obtener la licencia turística y resto de trámites legales, otros por no tener problemas con la Comunidad de Propietarios.

Actualmente las comunidades autónomas con más oferta de vivienda vacacional son Madrid, Valencia y Baleares.

En Andalucía, según un estudio del área de Turismo, con datos de los dos últimos años, las viviendas turísticas representan el 0,71 del parque total de viviendas de Andalucía, tercera comunidad autónoma española por oferta y viajeros.

Estos datos ponen de manifiesto que el sector tiene recorrido para crecer en Andalucía. En cualquier caso, la vivienda de uso turístico es una oferta complementaria de los hoteles y en ningún caso excluyente.

En Andalucía hay más de 31.000 viviendas con fines turísticos, aunque con registro asignado son 24.800, y encabezan la lista Málaga, con más de 15.500; Cádiz, con más de 3.500, y Sevilla, con más de 2.200 y en total aportan a la comunidad autónoma más de 130.000 plazas de alojamiento.

También se constata un grado de satisfacción muy elevado en los usuarios de viviendas turísticas con una puntuación de 4,2 sobre cinco, así como la mayor disposición de estos usuarios a recomendar el alojamiento.

Si bien es importante mantener separados a los portales de oferta de VUT (que cobran comisión o cuota sobre el alquiler) con los servicios de verificación y/o calidad externa, Sello ISVI, a través de imágenes con sello e id, ofrece la posibilidad de integrar, mediante imágenes y link a su id único, las verificaciones en todos estos portales, incluso en la foto de portada que utilicen para la vivienda (previa comprobación de que la foto muestra la realidad del alojamiento), a la que integraremos los sellos de calidad ISVI.

ISVI es un servicio externo, independiente, objetivo y profesional de verificación de Viviendas de Uso Turístico (VUT), Turismo Rural y Servicios a contratar por Internet relacionados con el sector Ocio y Turismo.

Nuestro servicio es una garantía para el usuario final. En nuestras auditorías nos encargamos de realizar visitas presenciales y verificamos que todo esté en orden. De esta forma, verificamos la existencia de la vivienda y la legalidad de la misma, además de su ubicación y que disponga de los requisitos y servicios básicos, así como una auditoría de calidad rigurosa y detallada en confort, equipamiento, seguridad, equipación infantil, accesibilidad, etc.
De esta forma, si un usuario encuentra una VUT con el sello de calidad de ISVI sabrá que se trata de una opción fiable, podrá estar seguro de lo que se va a encontrar. Y, lo más importante, en nuestra página web disponemos de un apartado al que podrás acceder para denunciar cualquier modificación del alojamiento o servicio.

Sello ISVI representa la mejor protección para el usuario y una forma de alquilar tu vivienda vacacional sin tener que preocuparte. Si escoges una vivienda certificada, te ahorrarás sorpresas desagradables, por eso, siempre deberás exigir el Sello ISVI.

Mediante una exhaustiva auditoría objetiva, realizada en una visita presencial por parte de un auditor, y basada en unos estrictos estándares, verificamos:


  • La existencia y legalidad del establecimiento o servicio, su ubicación y requisitos básicos;

  • La adecuación a los estándares de calidad y normas IVT, según el tipo de establecimiento o servicio que sea;

  • Una certificación de experiencia de usuario no basada en opiniones subjetivas, sino en una auditoría de experiencia objetiva acorde con lo que el establecimiento o servicio ofrece al cliente.

ISVI proporcionará al cliente, según el servicio contratado, un certificado de verificación, imágenes con sello de verificación, que tomarán nuestros propios auditores mediante una técnica fotográfica concreta sin manipulación, una web con ID único, donde se podrán comprobar los elementos verificados, un sello online de establecimiento o servicio verificado y un formulario de contacto directo con el propietario o empresa (verificada) para evitar phishing.

Todo esto va dirigido a aumentar la seguridad de los servicios que se contratan por internet, que sean acordes y reales según lo que ofrecen, a que los alojamientos de alquiler ofrezcan una garantía externa y objetiva a sus clientes con una verificación del mismo, e intentar evitar el fraude en la prestación de servicios y alquileres.

ISVI ofrece la garantía de ser un servicio externo, objetivo, profesional, con unas bases de auditoría muy estrictas, y que no obtiene ningún beneficio por evaluar positiva o negativamente los servicios o alojamientos.