El Confort en las VUT

El término confort, extraído de la RAE, se define como aquello que produce bienestar y comodidades.

Es decir, se trata de un conjunto de elementos que no sólo son necesarios para vivir bien, sino también a gusto y con descanso.

Nos enfrentamos a un concepto difícil de definir ya que son muchos los aspectos que conlleva y la percepción que cada individuo en muchas ocasiones depende del estado psíquico de la persona que, en este caso, vaya a disfrutar del alojamiento.


Entonces, ¿cuándo podemos decir que nuestro alojamiento presenta un "ambiente de confort"?


Trataremos diferentes ítems, considerados oportunos, para llegar a definirlo:


- Comodidad:


La mayoría de los turistas buscan sentirse como en casa, disfrutar una experiencia hogareña para que la expresión "como en casa, en ningún sitio", pueda extrapolarse más allá de las barreras de la propia vivienda.

Y es por ello imprescindible que los servicios, mobiliario y productos con los que deben contar las habitaciones estén dotados con altos estándares de calidad.


- Limpieza e higiene:


Uno de los mayores retos de los alojamientos turísticos es mantener limpio el establecimiento.

Es considerado uno de los principales aspectos a la hora de decidir el viaje y la clave en las encuestas.

Pero no sólo limpio, entendido como impoluto, sino también ordenado y con cierta armonía decorativa.

Por otro lado, teniendo en cuenta los aspectos higiénicos, es ciertamente obligatorio, la buena calidad del agua, los revestimientos de suelos y aseos, la ropa de cama, los equipos de ventilación...

Todo es primordial.


- Seguridad:


Los alojamientos turísticos, a su vez, deben contar con diferentes sistemas de seguridad que protejan y eviten las situaciones de emergencia que puedan suceder.

Uno de los más importantes es la seguridad contra incendios.

Estos alojamientos, por la cantidad de personas que encierra, tanto huéspedes como personal, así como por el número de comunicaciones horizontales (pasillos) y verticales (escaleras) deben disponer de una correcta señalización e indicaciones para evacuación, alumbrado de emergencia, detectores de incendios... y otros muchos aspectos que son necesarios para un funcionamiento seguro del establecimiento.


- La Confianza:


Entre otros conceptos que podrían forman parte del confort, se sitúa por un lado, la confianza, pues es importante saber dónde vamos y con qué nos vamos a encontrar. En este sentido, es determinante los sellos de garantía con los que se cuenta, es decir, si forma parte de Asociaciones Oficiales Hoteleras o si dispones, por ejemplo, del Certificado de Calidad de Sello ISVI.

- La "Calidad en el servicio":


Intentar, en la medida de lo posible, generar la mejor valoración en el consumidor para asegurar su repetición.

Lo dicho hasta ahora son sólo unos pocos conceptos que engloba el mundo del alojamiento para el turista referidos al tema del confort ya que, como se ha indicado, es un aspecto en la mayoría de los casos, subjetivo, pues la comodidad puede ser definida, pero ¿el bienestar?

Éste engloba mucho más que la limpieza, la higiene o la seguridad.

Podemos incluso incluir la amabilidad, el respeto o la atención.

Todos sabemos, que cualquier impulso en nuestro establecimiento, se ve recompensado en la respuesta del cliente.